Emprendiendo

Law, People & Happiness

lunes, 26 de octubre de 2015

Día 20: CONFIDENCIAL (sobre cómo tratar a los demás)

Hace algunos años y casi por accidente,  ví la película “Buscando a Eva” (cuyo título original en inglés fue “Blast from the past”). Debo confesar que es uno de los filmes en los que más me he reído, gracias al personaje del “Bishop”. En algún otro momento ahondaré en la enseñanza maravillosa que se encierra en esa comedia romántica. Sin embargo, hay una escena que probablemente es la que más recuerdo: Adam, el personaje principal, le dice a Eve su propia definición de un “caballero”. Y lo hace más o menos en los siguientes términos: es aquel hombre que hace todo lo posible para que las personas que están a su alrededor se sientan cómodas. Desde que escuché eso fue casi como tener una epifanía para mí. Me llegó tan hondo porque la meta de todo ser humano debería ser esa. Y convendría que fuera aplicable tanto a hombres como a mujeres. En 2012, leí que el escritor francés Charles Péguy dijo que “el secreto de un hombre interesante es que él mismo se interesa por todos”. Lo que a su vez me hizo recordar que John C. Maxwell menciona en las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo que el político inglés Benjamín Disraelí no era exactamente un estadista pero que el secreto de su éxito residía en cómo hacía sentir a quienes entraban en contacto con él. Maxwell cuenta el testimonio de una mujer que decía que antes de conocer a Disraelí creía que él era una persona extraordinaria y que después de conocerlo, él la convenció de que ella era la extraordinaria. En el libro David y Goliat, Malcolm Gladwell cuenta cómo el coach de un equipo de Básquetbol logra un sorprendente éxito con sus jugadoras guiándose por un simple principio: nunca alzar la voz y apelar a la razón y el sentido común de ellas.  Todos los autores me hacen concluir que las personas que buscamos trascender y hacer la diferencia, deberíamos estar conscientes de que el secreto del éxito no está en lograr que nos admiren, sino en aportarles valor a quienes nos rodean. Es creer en ellos, aunque ellos mismos no crean en sí mismos. Es dar comprensión, apoyo y hasta el “súper” cuando sea necesario. Es hacer sentir importante a la gente, porque por el hecho de existir lo son. Ayer tuve la suerte de servir a mi país en una mesa de votaciones, y la gran mayoría de los electores que estaban asignados a nosotros eran personas de avanzada edad, un nivel socioeconómico bajo y muchos de ellos ni siquiera sabían leer y escribir. Hubo algunos que llegaron con semblantes muy duros y hasta parecían enojados. Pero los que conformamos la junta electoral acordamos atender extraordinariamente a las quienes estaban tomándose el tiempo de ejercer el sufragio. Los  recibíamos alegremente y  con un saludo cordial. Los llamamos por su nombre anteponiendo la palabra “don” o  “doña”, según fuera el caso. Increíblemente, todos, incluidos los más serios, se marchaban con una sonrisa en el rostro. Quizá son individuos que por su condición social no están acostumbrados a que los traten amablemente. Y estoy seguro, de que se sintieron bien, y eso a su vez, hizo que nuestra jornada larga fuera verdaderamente emocionante. Nosotros solo les dimos lo que merecían: un trato respetuoso, y a cambio, ellos nos regalaron lo mejor que un ser humano le puede dar a otro: su sonrisa. Creo que deberíamos retarnos a ser “caballeros” (o “damas”), según la definición de Adam. Porque tal como dijo la escritora estadounidense Maya Angelou “la gente olvidará lo que dijiste, olvidará lo que hiciste, pero nunca olvidará cómo la hiciste sentir”. ¿Aceptás el desafío?. Hoy, vamos con todo…

jueves, 22 de octubre de 2015

Día 19: Imaginar, actuar y persistir

Casi al final del libro “Ciudades de Papel” de John Green, se da la siguiente conversación entre Margo y Quentin, los dos protagonistas principales de la historia:
“-Las cosas nunca suceden como imaginas- me dice…
-Sí, es verdad- le digo. Pero lo pienso un segundo y añado-: Pero también es verdad que si no imaginas, nunca pasa nada”

Y llegué a revisar el libro (el cual terminé de leer hace unos 3 meses) porque acabo de ver la película basada en él. Ambos son buenos. Lo interesante de todo esto es que en estos días en que he querido retomar el blog, tuve que pasar varias noches analizando qué hacer, sobre qué escribir e imaginarme si los temas que suelo abordar estarían agotados para quienes me hacen el favor de leerme. Y pasé varias semanas incubando las ganas de escribir sin hacer nada, hasta que finalmente tomé el computador y comencé a escribir sobre la hoja en blanco. Es cierto que es necesario imaginar y que las cosas no suceden como imaginamos (o como las películas y los libros nos inducen) pero solo con la imaginación salimos del estado estático y damos el primer paso para avanzar. Cuando el 7 de julio de este año comencé mi tratamiento con la nutricionista y me puse juicioso con el gimnasio, me imaginé con mejor figura. Hubo necesidad de que me visualizara en la mente, pero una vez que lo hice, fue indispensable que diera el primer paso. Y luego de eso, se necesitó que fuera constante. Hoy, es necesario que me mantenga. De eso se trata la vida, de avanzar. Hay qué soñar con grandes cosas, y no desanimarse si no pasan tan grandes como pensamos, pero siempre dar el primer paso y seguir, y ser constantes, e intentar cuantas veces sea posible. No podemos pensar que las cosas o las personas vendrán a nosotros porque lo deseamos, tenemos qué actuar. La vida es una colección de instantes, y muchos de ellos se pasan sin que nos demos cuenta. Hoy leí en el muro de un amigo lo siguiente: “de los mejores momentos  no hay fotos, no hubo tiempo de tomarlas”. Imaginé los momentos más maravillosos que he vivido y efectivamente no tengo fotos de ellos ni de mucha gente extraordinaria que estuvo allí. Ese será tema de mi siguiente entrada en el blog. Mientras tanto, debemos tomar como tarea el imaginar lo mejor de nuestras vidas, actuar en consecuencia y no quedarnos a ver cómo lo mejor les sucede a otros. Es un deber impostergable adueñarnos de nuestros sueños… hoy: vamos con todo. 

lunes, 19 de octubre de 2015

Día 18: Retomando el Camino (gracias por la vida)

Esta mañana lluviosa me he quedado en casa para descansar. En las noticias han dicho que quedan al menos 2 días más de tormenta. Mientras estoy sentado en el desayunador, tomando una taza de café y comiendo una barra de manzana y canela, me siento neófito ante la hoja en blanco que se presenta delante de mí. No tengo idea aún de lo que debo escribir, porque tengo una yuxtaposición de sentimientos. Solo sé que quiero hacerlo y retomar el contacto con quienes me leían. He estado ausente por mucho tiempo, y las ausencias a veces pesan mucho. Durante los dos últimos años y medio me dediqué a construir un sueño sobre nubes. En estos últimos meses he leído sendos libros que me han regalado una perspectiva diferente de mi estado emocional. Me he dado a la tarea de cuidarme más. He bajado 22 libras de peso y 9 puntos de porcentaje de grasa, gracias al seguimiento que he hecho con una fabulosa nutricionista. Me he mantenido constante en el gimnasio haciendo al menos 1 hora de ejercicio y ya estoy corriendo todos los domingos al menos 5 kilómetros y nadando 200 metros. Todo esto ni lo imaginaba al inicio del año. Estaba muy cómodo y los días pasaban. De pronto, antes de medio año todo cambió. (En varias entradas anteriores del blog hay un testimonial de esos momentos). Y ahora pienso en seguir entrenando para que el deseo que he tenido desde hace 5 años, de correr la carrera San Silvestre el 31 de diciembre, se haga realidad. La ropa que ya no me quedaba ahora me talla. Mucha gente que no me había visto en meses me ha comentado que me veo mejor. Estoy estrenando algunos nuevos amigos, y cultivando la amistad de aquellos que en los momentos difíciles me demostraron su cariño… La taza de café está terminándose.  Me doy cuenta de que faltan poco más de dos meses para que 2015 se acabe y experimento cierta nostalgia (y cierto alivio) porque durante este año he dicho muchos “adioses”.  Me ha dejado un sabor a nostalgia leer “También esto pasará”, y la historia que le dio vida al título de ese libro me edifica y recuerda que nada (sea bueno o malo) es para siempre (al menos en esta vida). El terminar “Todos nuestros nombres”, me dio la certeza de que, como dicen las líneas finales de esa novela, “Nadie se habrá querido nunca más de lo que nos quisimos nosotros”.  He estado escuchando más música en inglés y descubrí una oda al deseo de amor verdadero que todos los varones tenemos en la canción Locked Away de Adam Levine y R. City.  Y también he descubierto lo sencilla y poderosa que es la canción Fight Song de Rachel Platten… La lluvia arrecia. He decidido comenzar otra vez en el blog. Debo ser disciplinado y la compañía de vos, leyéndome, me ayudará a ser constante. Bronnie Ware escribió: “Thank you, God, for sustaining me, and for sending so much beauty my way” (gracias, Dios, por sostenerme, y por enviar demasiada belleza a mi camino). Hoy estoy agradecido por la vida. Hoy: voy con todo!!!

jueves, 11 de junio de 2015

Día 17. A la memoria de Edson Cruz

Hace varios años, escuché en la radio que alguien dijo que te das cuenta que estás envejeciendo cuando tus amigos comienzan a morir. Yo particularmente, he visto a varios de mi generación morir. Hoy, sin embargo, me impactó profundamente la noticia del deceso de Edson. Una persona muy responsable, trabajadora y lista. Recuerdo que cuando Daniel y Jaime me lo presentaron, me pareció muy serio. Su semblante era así (en la foto que comparto es el único que no sonríe). Pero cuando comenzaba a hablar sus palabras y el tono en que decía las cosas te sacaban la risa. Varias veces salimos. En la navidad de 2012 me regaló un arbolito bonsái. Durante varios meses manejó mi contabilidad. Era una persona con mucha energía. Curiosamente, cuando la gente muere todo mundo habla bien de quien falleció. Escribir estas líneas no es un cliché. Es un tributo a un hombre ejemplar. A pesar de que tenía ya varios años de conocerlo y de que nuestra amistad fue como las inglesas (un tanto distante), le tenía cariño. Me impresionaba lo hacendoso que era. Supe que fue muy buen amigo de Jaime desde la infancia y que después fueron un trío imparable con Daniel. Hoy, 11 de junio de 2015, Edson Cruz falleció. Atrás de sí dejó un rastro de luz. Su familia lo llorará. Sus amigos más cercanos lo llorarán. Yo valoro el haber tenido la bendición de conocerlo. Fue una vida valiosa. Mi fe me convence de que él trascendió. Estoy seguro que su esencia está mejor. Su existencia de cuarenta años, bañó de alegría a quienes lo conocieron. Hoy el sol se apagó para sus ojos. Una nueva luz lo envolvió. Descanse en paz.Hace varios años, escuché en la radio que alguien dijo que te das cuenta que estás envejeciendo cuando tus amigos comienzan a morir. Yo particularmente, he visto a varios de mi generación morir. Hoy, sin embargo, me impactó profundamente la noticia del deceso de Edson. Una persona muy responsable, trabajadora y lista. Recuerdo que cuando Daniel y Jaime me lo presentaron, me pareció muy serio. Su semblante era así. Pero cuando comenzaba a hablar sus palabras y el tono en que decía las cosas te sacaban la risa. Varias veces salimos. En la navidad de 2012 me regaló un arbolito bonsái. Durante varios meses manejó mi contabilidad. Era una persona con mucha energía. Curiosamente, cuando la gente muere todo mundo habla bien de quien falleció. Escribir estas líneas no es un cliché. Es un tributo a un hombre ejemplar. A pesar de que tenía ya varios años de conocerlo y de que nuestra amistad fue como las inglesas (un tanto distante), le tenía cariño. Me impresionaba lo hacendoso que era. Supe que fue muy buen amigo de Jaime desde la infancia y que después fueron un trío imparable con Daniel. Hoy, 11 de junio de 2015, Edson Cruz falleció. Atrás de sí dejó un rastro de luz. Su familia lo llorará. Sus amigos más cercanos lo llorarán. Yo valoro el haber tenido la bendición de conocerlo. Fue una vida valiosa. Mi fe me convence de que él trascendió. Estoy seguro que su esencia está mejor. Su existencia de cuarenta años, bañó de alegría a quienes lo conocieron. Hoy el sol se apagó para sus ojos. Una nueva luz lo envolvió. Descanse en paz. 

lunes, 8 de junio de 2015

Día 16: Momentos Maravillosos (2)

El Podcast

Las cosas cotidianas van cobrando sentido y valor a medida que se comparten y que forman parte de las historias que se entrelazan. Hoy más temprano estaba preparándome un sándwich mojado (una de las tantas recetas que aprendí en mi curso de cocina) y me puse a recordar las noches de los últimos 18 meses, cuando mi rutina era preparar cena para dos. A veces era muy cansado porque era el corolario de jornadas agotadoras, pero los minutos que venían cuando nos sentábamos a la mesa y nos veíamos comer eran poéticos. Ahora, a la distancia me doy cuenta de que esos segundos eran trascendentes. En muchas ocasiones he afirmado que la vida está compuesta por instantes y esos recuerdos lo confirman. Ayer mi hermano estuvo desaparecido por varias horas, y estuve muy angustiado, pensé lo peor. Y mientras el reloj caminaba lentamente, recordé las veces que le cambiaba pañales cuando era pequeñito, y aquellas ocasiones en las que salíamos a mojarnos con mi mamá cuando llovía muy recio. Ayer me di cuenta de cuánto amo a mi hermano. Los momentos te hacen crecer. Mientras estás viviéndolos no dimensionas lo importante que cada minuto es. Generalmente es hasta que han pasado que los valoras. Estoy en un proceso de duelo por la ruptura de una relación sentimental. Yo extraño esos momentos y estoy seguro que esa nostalgia no es compartida por quien me abandonó. Sin embargo, no guardo rencor, a pesar de las palabras hirientes y las acusaciones sin fundamento. Todas las noches oro a Dios pidiendo protección por quien me regaló dos años intensos. Dos años que persistirán en mi memoria como tiempo valioso. Desde joven he creído que cuando das amor nunca salís perdiendo, porque si sos correspondido es extraordinario, pero si no es así  al menos crecés en ese sentimiento que hace que valga la pena vivir. Hoy estoy frente a una hoja en blanco que ya tiene muchas letras, y las imágenes de aquellas noches cuando cenábamos no dejan de pasar por mi cabeza como una película sin final. El ruido de la lluvia se encarga de agregarle más nostalgia a la noche. Estoy seguro de algo: Esos instantes me hicieron feliz.  

martes, 19 de mayo de 2015

Día 15: Momentos maravillosos (1)



La vida tiene sentido por los momentos que recordamos. A medida que vamos tomando conciencia de nuestra propia existencia, los humanos vamos acumulando en el cerebro un archivo inmenso de instantes. En este último tiempo me ha tocado vivir un proceso de ruptura sentimental. Y durante estos días he estado recordando aquellos minutos que le dieron certeza a mis jornadas. No puedo dejar de recordar aquel día cuando el dinero no me alcanzó y me sentía en un callejón sin salida, y me dijo que no me preocupara, que aunque fuera una venta de tortillas de harina haríamos para salir adelante. O la primera vez que tomó el timón de mi carro e iba con muchos nervios por temor a chocar. Y también aquella primera vez que vinimos al apartamento y vimos todo vacío y nos abrazamos debajo de la ventana de la que después se convirtió en nuestra habitación. En el momento que esas cosas sucedieron parecían tan cotidianas, pero ahora que nos hemos separado, tienen el valor inmenso de recordarme que sea como fuere, ese tiempo fue extraordinario. Si tuviera la posibilidad de volver el tiempo atrás (como el poema de Borges) y tuviera chance de comenzar de nuevo, sería más consciente de vivir intensamente esos instantes. De doblegar el orgullo y reconocer que nada vale tanto como esos segundos que te marcan la vida. Quizá sería más cariñoso y menos dramático. Lo cierto del caso, es que para quienes aún tienen la fortuna de tener una pareja con la cual comparten su existencia, deben saber que en este mundo donde las cosas fáciles están a la orden del día y donde las cosas superficiales te dejan vacío, el tener la capacidad de disfrutar esos instantes puede hacer que la vida sea un paraíso. 

miércoles, 13 de mayo de 2015

Día 14. Cerrar Círculos y Volver a Vivir (2)



Este es el primer día del resto de mi vida. Acabo de terminar una relación sentimental que creí sería hasta mi vejez. No fue así. Es evidente que ambos tuvimos responsabilidad en que las cosas se nos salieran de las manos y que llegáramos al punto de inflexión donde todo se desmoronó. He quedado muy herido. Sin embargo, hoy he estado recordando los buenos momentos que construimos juntos. No todo el tiempo fue malo, de hecho tuvimos tantas vivencias hermosas que pesan mucho más que lo sucedido en este último tiempo. No voy a negar que he derramado lágrimas al caer en la cuenta de que eso nunca se repetirá. Pero inmediatamente recapacito y me percato de que eso que vivimos juntos será un recuerdo entrañable para ambos. En las cosas más sencillas y cotidianas nos veremos. Por eso debemos aprender a vivir con el presente. Debo confesar que fui muy frío y hasta arrogante en varios momentos, y ciertamente muy tarde lo veo. Reconozco mi parte de culpa. Ya no veré su reacción cuando comprábamos queso para prepararlo derretido ni cuando extendía mis dedos torcidos. Pero recordaré su voz grave. Siempre tan cariñosa. Cuando termina una relación, ni el rencor ni el odio son una opción, aunque uno se sienta golpeado o aunque lo postrero no haya sido como el resto. La paz se encuentra solo perdonándose a sí mismo y perdonando la contraparte. La mejor forma de cerrar un círculo es vivir el duelo, llorar, y desear lo mejor a la persona que amaste. Terminar peleando no debe ser la página final del libro, no cabe en mi cabeza que quienes se amaron tengan un corolario malo. Alguien me dijo que eso era una estupidez. Respeto su punto, pero sigo creyendo que no es la manera de concluir una hermosa historia. Sigo con la mirada en el futuro. Comienzo a perdonarme. Perdono… No sé cuánto tiempo durará este proceso…Lo cierto es que bendigo a quien me regaló dos años increíbles y espero que todo lo bueno que me dio, le sea multiplicado por cien. Merece ser feliz, porque en su momento me regaló una esperanza.